La efectividad de un ejecutivo depende en buena medida de su habilidad para hablar frente a grupos y ganar su confianza al informar, motivar y persuadir con presentaciones claras, contundentes y concisas.

Las habilidades de presentación no son innatas, se aprenden:

  1. Habilidades presenciales que generan seguridad personal y confianza de la audiencia
  2. Planeación estratégica de objetivos
  3. Sensibilidad para adaptarse a la audiencia
  4. Estructura lógica que convence
  5. Visuales persuasivos y principios básicos de diseño de presentaciones

Demostrando un retorno sobre la inversión concretamente medible:

  • Mayor productividad por comunicación interna más clara; ahorro en tiempos de preparación y reuniones
  • Propuestas de proyectos y ventas más efectivas
  • Mejor imagen individual y organizacional
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